lunes, 2 de junio de 2008

paletos de ciudad

En un principio fueron las posadas, que dieron paso a los hoteles y luego a los grandes hoteles. Nunca se dejaron de alquilar habitaciones o casas en los pueblos, pero dicha actividad no tenía un nombre popular, ni estaba fomentado por las agencias de viaje. Ahora ese negocio recibe el nombre de turismo rural.

Hay mucha gente de ciudad que ya está habituada a tener que hacer cola para todo, por lo que ir a los grandes hoteles y esperar cola para desplazarse, comer, bañarse, utilizar el gimnasio,..... no les molesta. Ven de lo más normal tanta masificación.

Pero hay mucha gente de ciudad que ya está cansada de las colas, y decide irse a lugares con mucha menos población, donde la espera en la cola más larga dura 2 minutos, así que se van a hacer "turismo rural". (por cierto, esto es casi lo único que se ha hecho con respecto a los articulos 130 y 131 de la constitución, y no lo ha hecho el gobierno).

Aquí empiezan los primeros problemas para el negocio, hay que conseguir que vengan a nuestro pueblo y no a otro de los miles que hay en el país, y cómo conseguirlo, pues destacando los encantos del pueblo y esperando que algún incauto paleto de ciudad pique en el reclamo.

Una vez que ha picado el incauto, hay que seguir manteniendo el encanto de los pueblos del siglo pasado, que es por lo que pagan, así que se quitan todas las comodidades: televisión, radio, microhondas, vitrocerámicas.....

Y, por supuesto, si se consigue que ayuden en las tareas de la granja y del campo, que los jornaleros están muy caros, se ahorra mucho dinero que se destina para montar otra casa rural y ampliar el negocio.

A cambio de ello tienen el privilegio de poder realizar actividades al aire libre de contaminación, como dar paseos (por senderos, así que lo llaman senderismo).

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