Hasta hoy creía que estos vehículos de la guardia civil de tráfico sólo los utilizaban en las autovías
cercanas a las grandes ciudades, pero hoy me he llevado una grata sorpresa al ver cómo uno de estos vehículos paraba a otro que le acababa de adelantar en línea continua, en una carretera de dos carriles, y a bastante distancia de la ciudad.
Al menos un asesino se lo pensará dos veces antes de volver a intentar matar a alguien más.
viernes, 20 de junio de 2008
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