Sólo cuando hay muchos lapas y cagaprisas el tráfico rodado sufre retenciones.
En el siguiente artículo (en inglés) hay un estupendo resúmen de muchos modelos físicos y computerizados del tráfico:
http://arxiv.org/abs/cond-mat/0007053
También se obtiene una prueba más de que los semáforos de lapas son necesarios en las autovías españolas.
Antes de que se introdujeran semáforos en las entradas de los túneles Lincoln y Holland de New York, había retenciones dentro de los túneles. Como los semáforos no permiten que la densidad del tráfico exceda un valor a partir del cual se pueden producir las retenciones, estas ya no se
producen en el interior de los túneles.
En el siguiente enlace se puede encontrar un simulador general de tipo
micromodelo con conductores inteligentes: http://mengambrea.org/microsim/
Primero hay que hablar de algunos de sus parámetros:
- La cortesía, es decir, aquello de lo que carecen los lapas, es el grado de cumplimiento de las normas de tráfico, sobre todo la conservación de la distancia de seguridad, por delante y por detrás (evitar hacer frenar un carril por incorporación laprosa).
- Flujo, el decir, la cantidad de vehículos que circulan cada hora en el circuito de la simulación.
- Flujo que entra, es decir, la cantidad de vehículos que entran en juego en la generación de retenciones.
- A menor cortesía los embotellamientos en la vía principal aparecen antes y
duran más. - Sólo se detectan retenciones instantáneas en la vía circular
- Se ve cómo se van propagando hacia atrás los atascos
- Simula malas costumbres como adelantar a los que llevan más tiempo esperando incorporarse (el modo natural es el primero que llega el primero que adelanta (cola), no el último que llega el primero que adelanta (pila))
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