gracias al perro que empezó a cruzar la carretera, pero se paró a mitad de la misma.
Si no, gracias al gilipollas asesino lapa que tenía pegado, habríamos tenido una colisión múltiple con el perro (adiós delatantera del vehículo) y por detrás (no, gilipollas, no, las luces no te frenan nada).
Una vez más, pido ayuda a todos los trabajadores públicos a los que tan bien pagamos, para que, al menos, intenten evitar que gilipollas asesinos como ese nos maten por nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario